Nivel de los extranjeros en Segunda División 2017

El análisis de Rodrigo Molina sobre los foráneos que hicieron su aporte en la última categoría profesional.

No hay que ser ciego o inocuo para no darse cuenta de que el Campeonato de la Segunda División de Chile se casa con la realidad de un Torneo depreciado. La Segunda da la imagen en nuestro mundo futbolero de ser una cenicienta abandonada a su suerte, apartada en un rincón y a la cual se le impide toda posibilidad de encontrar a su príncipe que le permita salir de su escondrijo y poder ver la luz de la felicidad.

Con todo este menjunje de realidades adversas, cada una de las instituciones que formaron parte del Torneo de Transición se prepararon de manera adecuada para competir en pos de una posibilidad concreta de luchar por el Ascenso a la Primera B, en este caso, enfrentando a Melipilla en partidos de ida y vuelta. Sin embargo, al contrario de lo sucedido en las divisiones más altas del fútbol chileno, y en especial de la primera División B que incluso contó con figuras de talla mundial como el Loco Abreu, en cada uno de los equipos de la Segunda División primó la conformación de planteles jóvenes, con proyección y posibilidades de emerger hacia mercados más importantes, acompañados por figuras que han tenido un importante currículum, y cuya trayectoria iba a aportar a la consecución de los proyectos que apuntaban al logro antes señalado.

En este sentido, y amparados en las propias bases del Campeonato de Transición que señalaban que cada uno de los cuadros podía inscribir dos extranjeros, con uno en planilla por cada partido (algo que no quedó en claro hasta que se destapó el caso Riveros, de Naval), con un tope de edad establecido. Esto conspiró a que el nivel de los extranjeros no fuese alto, ya que los foráneos que militaron en la divisional fueron en su mayoría jugadores jóvenes quienes fueron facilitados a préstamo por otras instituciones o provenían desde las divisiones inferiores. Siete de los once elencos pertenecientes a la división tuvieron en cancha a jugadores extranjeros, con rendimientos disímiles, algunos brillando por sus distintas capacidades, otros con rendimientos para el olvido.

Naval de Talcahuano incorporó a su plantel a dos jóvenes delanteros paraguayos provenientes de la U.de Concepción, enviados a préstamo por el Campanil. Tanto Arnaldo Castillo como Luis Riveros nos mostraron un rendimiento más que aceptable. Castillo fue el goleador del Ancla con cinco conquistas, destacándose por su gran juego aéreo y fortaleza física, mientras que Riveros se destacó por su técnica en velocidad y capacidad de aprovechar los espacios, marcando tres goles en la campaña navalina. Lamentablemente, por las bases establecidas, no tuvimos la oportunidad de verlos jugar juntos, sino se hubiesen convertido en una dupla letal para los dirigidos por el Pato Almendra, quien tuvo una gran campaña con escaso apoyo en todos los niveles.

Si dos delanteros paraguayos tuvieron una campaña más que aceptable, la otra cara de la moneda la mostraron dos delanteros colombianos que nos mostraron un nivel pobrísimo y una campaña para el olvido. En Deportes Pintana estuvo Juan Carlos Zambrano, quien fue uno de los mejores jugadores del descendido Trasandino en el Torneo 2016-2017. Sin embargo, en La Pintana exhibió un rendimiento mediocre, jugando solo siete partidos y siendo expulsado en uno de ellos, sin marcar goles, con escasa entrega en el campo de juego, e incluso siendo reemplazado en el primer tiempo en el que fue su último partido con la casaquilla amarilla. Por su parte, en Independiente de Cauquenes estuvo Kevin Benítez, delantero espigado que también jugó siete partidos y no marcó goles. Su rendimiento se pareció a un mal chiste de Meruane, perdiéndose goles a boca de jarro y dándole la razón a los periodistas de la zona quienes se preguntaban quién llevó a Cauquenes a un atacante con nulas virtudes.

En el Transición 2017 estuvieron dos delanteros argentinos, los cuales nos mostraron una realidad diferente si los comparamos uno con el otro. En Deportes Melipilla estuvo Milton Alegre, centrodelantero que tuvo un gran pasar en San Antonio Unido y que llegó a los Potros con un cartel de goleador importante para la divisional. Alegre respondió siendo el goleador melipillano con 8 goles en 13 partidos jugados, solucionando en parte el gran déficit que mostraron los dirigidos por Carlos Encinas en la temporada anterior, en donde ninguno de los centrodelanteros fue clave para facilitar el posible ascenso en cancha de los Potros, perdiéndose goles y siendo escasamente efectivos. Por otro lado, en Malleco Unido estuvo Lucas Triviño, delantero argentino-chileno que marcó un gol en cinco partidos disputados, y que sembró una gran incógnita de lo que pudo haber sido su rendimiento, debido a la grave lesión que sufrió en su rodilla (rotura de ligamentos cruzados).

En los cuadros de la sexta región, cada uno de ellos tuvo un jugador extranjero en sus filas. Sin embargo, ambos no marcaron diferencias en cuanto a rendimiento ni en calidad de juego. En Deportes Santa Cruz cumplió su segunda campaña el delantero brasileño Igor Ramos De Souza, quien en la campaña 2016-2017 jugó 21 partidos, con dos goles marcados y siendo titular permanente en la escuadra santacruzana. Sin embargo, su rendimiento decayó en el Transición 2017, no gozando nunca de la confianza ni de Radonich ni de Hurtado quienes prefirieron otras alternativas por sobre el carioca, quien disputó solo ocho partidos, dos como titular, y no marcó gol alguno. Mientras tanto, en Colchagua estuvo el portero mexicano Francisco González, proveniente de las fuerzas básicas de las Chivas de Guadalajara, y quien había disputado incluso una anterior Copa UC Sub 17 defendiendo al cuadro mexicano. González fue titular en cinco partidos dentro de las primeras seis fechas del Torneo, mostrando un nivel interesante. Sin embargo, un mal partido realizado en La Pintana, con derrota de 1-5 y que provocó la salida del DT Néstor Zanatta, hundió al portero mexicano en la banca de suplentes, solo siendo considerado en la penúltima fecha del certamen.

MEJOR JUGADOR EXTRANJERO TRANSICIÓN 2017 SEGUNDA DIVISIÓN.

Milton Alegre (Deportes Melipilla).

Por segundo año consecutivo nuestro sitio web considera al centrodelantero argentino como el mejor jugador foráneo de la divisional. Alegre, en el cuadro melipillano, vino a ratificar el muy buen nivel mostrado en la campaña anterior en el elenco lila de San Antonio Unido y anteriormente en Malleco Unido. Con los Potros, Alegre marcó ocho conquistas, todas con diversas características y en distintas posiciones del campo de juego, tanto dentro como fuera del área. Alegre, con la virtud de su excelente juego aéreo, su poder de anticipación y remate de distancia, fue un constante peligro para las defensivas contrarias y solucionó las carencias ofensivas de los melipillanos exhibidas en el Torneo 2016-2017 donde por un punto no pudieron ascender. El argentino dejó en la banca al experimentado Bibencio Servín, quien solo en tres ocasiones (con dos goles marcados) pudo vestir la casaquilla blanca melipillana.