Columna acerera: ¡Fuera Huachipato FC!

La opinión del hincha acerero, por Richard Vidal Vergara (@richardvidal).

Recuerdo cuando Victoriano Cerda era un activo tuitero. Al hablar de Huachipato FC, señalaba que debían funcionar todas las patas de la mesa para que el “proyecto “resultara. Pues bien, llevadas 18 fechas de campeonato, estos  4 cimientos que sostienen la campaña del equipo muestran fallas horrorosas.

Los jugadores. Los refuerzos llegados al club este año no han sido un aporte. Caraballo llegó como una nueva promesa del fútbol venezolano -lo que hubiese sido otra oportunidad de otro negocio para la S.A.-  y lamentablemente no ha mostrado nada bueno. Pereyra tuvo un aceptable inicio, pero después de una larga lesión nunca volvió a ser el mismo. Gabriel Torres tuvo una gran primera parte de torneo, pero después del mundial ha sido un fantasma. Respecto a los antiguos, es inexplicable que estén en el plantel jugadores como Verdugo y  Gutiérrez  Por otro lado, Povea se nota disminuido físicamente, Jopia se lo pasa lesionado y César Valenzuela puede dar mucho más. Sin embargo, hay que destacar la garra y buen juego mostrado por Bizama, Huerta y Baeza.

El entrenador. Nicolás Larcamón llegó a Huachipato con el aval de haber realizado una muy buena campaña con Antofagasta, mostrando una identidad de juego que en el cuadro acerero duró un par de fechas. Con posterioridad a ese aceptable inicio, Huachipato ha carecido de una adecuada conducción. Los primeros errores fueron ir colocando en la alineación titular a Gutiérrez y Verdugo, lo cual claramente se debe a una presión dirigencial para potenciar esas “futuras ventas” (jugadores del corral de Felicevich), ya que ninguno de estos jugadores ha realizado algún partido que justifique esa titularidad. Esto pasó por llevarle siempre el “amén” a los dirigentes hasta que los jefes le permitieron traer a un jugador del paladar de nuestro entrenador que -según él-  sería un aporte y garantía de goles para el equipo “siderúrgico”: Charlis Ortíz, que en 3 partidos no se ha pasado ni los conos de entrenamiento. Bastó observar los primeros cambios que hizo contra la Universidad de Concepción (Povea y Verdugo)  para darse cuenta que tenemos un líder nublado. Debería haber renunciado después de 11 fechas sin ganar, pero si no le gana a Audax Italiano se tiene que ir sí o sí.

La dirigencia. Ésta se encuentra encabezada desde las sombras por Victoriano Cerda (¿o por algún conocido empresario?). Esta arista es la principal responsable de la debacle, tanto dentro como fuera de la cancha. La escasa inversión tarde o temprano pasa la cuenta y la suerte también se acaba. La apuesta por venezolanos esta vez no resultó y los proyectos nacionales como Verdugo y Gutiérrez no andan. Pero lo más indignante que realizó esta Sociedad Anónima fue la destrucción de las series menores, permitiendo el descenso de categoría de una institución que se caracterizaba por ser una de las potencias nacionales en ese rubro. Hoy ni siquiera es potencia regional. Esto se debe también a la política del gastar lo menos posible que ha imperado desde el arribo de estos genios en gestión. Debe ser la única Sociedad Anónima que no presentó un proyecto a los hinchas o a la prensa respecto a lo que querían hacer. Por otra parte, el abandono del estadio Huachipato CAP Acero es penoso, independiente de los responsables (Cap o Huachipato FC).

La hinchada. Hemos sido muy complacientes con este cáncer que ha sido la Sociedad Anónima que gobierna el fútbol acerero. No veo acciones para recuperar el club o manifestaciones importantes  para dar una voz de alerta respecto de lo que está pasando. Estamos a cinco puntos del descenso y llevamos 11 fechas sin ganar. Por ende, si no se le gana a Audax Italiano, mínimo que no se vayan aplaudidos los jugadores y menos el entrenador.

Como ven, las patas de la mesa que componen a nuestro querido Huachipato están muy endebles. A pesar de eso, ha ingresado mucho dinero por las ventas de jugadores que formó el verdadero Club Deportivo Huachipato. Ese mismo club que a través de sus dirigentes le vendieron el fútbol acerero a gente con malos antecedentes de gestión, traicionando a sus hinchas que son el alma de este club. El Club Deportivo tiene mucha culpa en lo que está pasando.

Por esto y mucho más: ¡Fuera Huachipato FC!